Lo difícil de Donnie es tan atractivo: Darko eres un revoltoso.

Mi capacidad mental no pudo con esta película. Pero debo de reconocer  que me dejó pensando hasta semanas después en las teorías que deambulan por internet -ya que obvio tuve que acudir a los miles de videos que la explican- y poco a poco he entendido o que  eres un geniecillo o tienes que  verla más de 10 veces para por lo menos no verte tan ridículo cuando en tu oportunidad de verte popular y culto al hablar de esta película no solo digas “ ah, esta chida… ejem..”

No trataré de explicarles de que trata por que probablemente aun no la entiendo del todo, pero puedo deducir por qué es tratada de culto. 

En  primer lugar no es predecible- bravo- así que te incita a no perder detalle de cada movimiento, y entre más te confundes más te aferras al final para por fin decir ¡oh, ahora entiendo todo!  -confirmo que eso no pasa la primera vez- se puede oler que el guion hecho por el también director Richard Kelly – tanta fama agarró que se dio la oportunidad de hacer 9 años más tarde el clásico Orgullo y prejuicio y pues por qué no, con zombies-  es tan elaborado e inteligente que la película, fácil,  puede considerarse en una obra maestra.

Por otro lado, muestra una  crítica social inclinada a la irreverencia, la forma en como es contada a través de un joven Jake Gyllenhaal (Donnie Darko) y su tétrica visión de un conejo (Frank) y lo que sustancialmente queda como reflejo a la vida normal. El conservadurismo atacando a las alternas líneas del pensamiento nombrándolo miedo, la hipocresía de las figuras de control representadas por la profesora de gimnasia y el  gurú motivacional interpretado por el fallecido Patrick Swayze.

Además, yo considero como el verdadero acto de valor del filme, y que  hasta la fecha no lo he leído o escuchado de ninguna crítica: el sacrificio de amor de Donnie.  

Y es que los viajes en el tiempo y realidades alternas son los que  desembocan la trama, que van desde el fin del mundo, alucinaciones, muertes, actos de vandálicos y accidentes aéreos.

Pero para evitar toda esta realidad alterna debe de consumarse el acto que aparece en las primeras escenas –si usted ya la vio y le entendió, ya sabrá a lo que me refiero con sacrificio de amor- por lo que el final no es esperado. Se logra encariñarse con el bien desarrollado personaje de Darko. Y hasta tristecita  da.

Otro acierto que suma puntos a la apuesta de ser imborrable y que  por cierto en general me duele en otros filmes, es el soundtrack que contienen grandes canciones como «Never Tear Us Apart» de Inxs  o el éxito de Tears for fears “Mad world”.

Sin embargo, lo que personalmente más aclamo de la cinta es sin duda  la atmósfera muy bien conseguida  a través de la excelente dirección, puesto que una vez termina la película, es difícil salirse del universo Donnie Darko y sus escenarios magnéticos     -en especial cuando Darko, su novia y el conejo Frank están en la sala de cine- me recordó un poco a los admirables ambientes del súper dotado David Lynch.

Así que llegué a la conclusión que los filmes de culto siempre se reputan: o porque son muy buenas, o porque son muy malas, o porque nadie sabe si son buenas o malas porque nadie las entiende – lo cual evidentemente es  mi caso- .

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